

Pequeñas ventanas de Guangzhou V
Ayer por la tarde, mientras esperaba el tranvía, vi el fondo del río. Con la bajamar queda al descubierto un lodazal que es un mapa; a escasa distancia entre ellas resistían, justo debajo del pretil del puente, seis bicicletas enfangadas, con los manillares asomando sobre la superficie, como extremidades implorantes rodeadas de personas curiosas que solo miran. Pienso ahora en los dueños de esas bicicletas, por qué las perdieron, qué les llevó a arrojarlas, o si acaso cayeron


Pequeñas ventanas de Guangzhou IV
Hace unos días, callejeando un barrio viejo, dimos con una librería de nombre familiar, Jorge Luis Borges, y pese a la tentación inicial continuamos caminando. El escaparate produjo un efecto inopinado, la transformación de la mecedura deliciosa de los libros en un mareo paralizante. A un lado y otro del cristal se impuso una distancia conminatoria, insalvable; reaccionamos como extraños ante objetos incomprendidos e inconvenientes. Miles de páginas que aguardan y no podemos


Pequeñas ventanas de Guangzhou III
Estamos Isabel y yo, y somos todo para lo que hay cabida. Cenamos a las ocho, nos acostamos antes de las diez y al despertar seguimos el...


Pequeñas ventanas de Guangzhou II
Desayuno ahora –un mango comprado en un puesto ambulante, brioche al pellizco y café aguado– con la mirada perdida contra los cristales...


Pequeñas ventanas de Guangzhou I
Hace un rato, mientras regresaba de la biblioteca por la avenida fluvial, distinguí un grupo de personas, diez o doce, la mayoría hombres; caminaban un poco distraídos, a ratos vacilantes, en comitiva, quizá en cortejo, miraban en derredor y señalaban las alturas inalcanzables de algunas azoteas, de las que parecían hacer comentarios clarividentes. Mi primer impulso fue hacerles una fotografía, y pese a que no estábamos lejos la foto resultó ser bastante mala, aunque adecuada


Las palomas de Trafalgar Square vuelan diferente
Volaban diferente. Las palomas ya apenas vuelan en Trafalgar Square. Están pero no saben dónde. Van adonde no saben ir. No van solas...


Chicago a medianoche
Al caer la noche Natal se pone el pijama de Chicago. En la distancia, desde el monstruoso puente Newton Navarro, las luces de Natal...














