

Paraíso
En realidad no puedo. No puedo ser padre de mí mismo. Me duele ser consciente de ello, de que no puedo ser un padre para mí, un padre a medida, el padre que yo quiero. Llevo toda la vida intentándolo, creyendo que yo mismo podría suplantar todas las carencias. Que el amor que yo puedo darme, que los cuidados que puedo darme, que la educación, los valores y el camino que yo puedo enseñarme equivalen a los del padre que no tuve, a los de la madre que se fue. Que una consecuenci


Purgatorio
Mi nombre es Teresa. Te-re-sa. Ni Tiresias, ni Teretesa, ni Tereteso. Teresa, Tere, hija de Ramón y de María, vecina de Villanueva de los...


Infierno
Damas y caballeros, hombres y mujeres, varones y hembras, testículos y ovarios, uretras y uretras. Ante ustedes y ustedas me presento de...














